miércoles, 23 de enero de 2013

Desarraigo

Porque cuando te fuiste nadie te dijo que tan duro podría llegar a ser estar lejos de los tuyos, de tu tierra, tu barrio, tu casa, tu familia y amigos, de las tardes de cañas y de teterías.

Nadie te advirtió que por muchos y maravillosos amigos que hagas en tu nueva vida, nadie será capaz de comprenderte y entender de qué hablas cuando te invaden esas ganas de llorar, cuando la rabia se apodera de ti y necesitas lanzar un grito de ayuda que atraviese el océano y cale en sus oídos.

Porque muchas veces tienes la sensación de que el mundo avanza, de que la gente hace planes constantemente; se junta, se separa, se va de viaje, se casa, tiene hijos y uno se queda atrás viendo como el resto hace esos planes. Pero es sólo eso, "la sensación" porque cada día que pasa terminamos haciendo nuevos planes y proyectando nuevas metas pero a veces en uno mismo cuesta verlas de igual manera.

Hace casi un año de mi aventura y han pasado miles de cosas, por más que a veces me de la sensación de que no ha pasado nada, pero a veces el desarraigo pasa factura y los días se vuelven en contra.