Lejos de ti, de tu boca con sus besos, de tu cuerpo y sus cicatrices.
Lejos del deseo que nos invadía en otros tiempos, dejos de ese "nosotros" que alguna vez fuimos y que ahora tan solo es un tú y yo, por separado.
La tristeza de saber que no puedo seducirte, que no puedo provocar ni un atisbo de calor en tu cuerpo si tú no quieres que lo provoque, cómo si fuéramos máquinas que se programan cada día, sin dejar un mínimo espacio a la improvisación y a la locura, sin sentir, solo pensar... Nada de dejarse llevar.
Pues yo no quiero esto, yo necesito a alguien que se muera por mi, que sueñe conmigo, que al verme desnuda se le erice la piel y su corazón lata con mas fuerza. Yo quiero un compañero de aventuras, no de sofá. Yo quiero un cómplice que me anime en mis locuras, que me aliente, que me desafíe cada día.
Yo quiero sentir el deseo en tus ojos y en tus manos. Yo quiero sentirme joven.
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