lunes, 30 de enero de 2012

...

B

de BOCA, la que te busca, te susurra y te nombra.

de BILLETE, que es el pasaje hacia ti, hacia el lugar donde estás y a donde necesito regresar.

de BIENESTAR, ese que siento cada vez que te leo, te escucho, te veo o te pienso.

de los BUENOS DÍAS que compartiremos dentro de poco.

de la BURBUJA en la que me siento ultimamente.

de BOBA, esa soy yo.

domingo, 22 de enero de 2012

A

Voy a empezar poco a poco, muy despacio y sin prisas a ponerle nombre a las palabras y sentimientos que ultimamente me recorren, me tocan y me nacen.

 A

 A de  APRENDER a escribir, de amar las palabras, de añorarlas cuando no soy capaz de encontrar aquellas que busco para decir exactamente aquello que quiero decir.

A de ALEGRÍA, de tener ganas de vivir la cada día como si fuera el último, pero sabiendo que mañana estarás conmigo y la Alegría será mucho mayor al ser compartida.

A de ASPIRAR a ser más feliz, de luchar por lo que quiero, de no tener miedo a cada paso, de tomar mis propias decisiones  y de ABRAZAR  los sentimientos que se entremezclan cada día, buenos y malos, tristes y alegres, pero al fin y al cabo míos.

A de AÑORAR hoy lo que aún no tengo sabiendo que mañana añoraré lo que aquí dejo.

A de APERTURA ; hacía tí que me arrancas una sonrisa a cada palabra que dices y a cada texto que te leo. Hacía mí misma; esa persona con la que cada día me reconcilio y me enojo, pero que sin ella no sería yo. 

A de AMAR, más allá de la distancia, de la lógica y de la cordura, sabiendo que las locuras existen pero más vale ser un loco que un cobarde. 

A de AZUL, que es el color del cielo que nos une y nos separa, que nos trae sonrisas al mirarlo y también esperanzas.

A de ARGENTINA ese lugar al que supe un día que volvería.Ese país lleno de color y de AMIGOS, de risas de mate, de tango, de ALFAJORES, de ARTE.

A de ALE y A de ANDREA.

Esto para empezar.

jueves, 29 de diciembre de 2011

Consejo nº1

Aprende a llevarte bien contigo misma,
recuerda, que al fin y al cabo
sólo tú serás la persona con la que seguro
pasarás el resto de tu vida.

martes, 27 de diciembre de 2011

Ganas de gritar

¿Qué  hacer cuando las personas que te rodean no te ven, ni te escuchan ni muestran el más mínimo interés por ti?

¿Por qué la gente es tan cínica de decir que quiere tenerte cerca cuando lo que realmente quieren en tenerte controlada?

Tengo ganas de gritarle a ciertas peronas que no me apetece NADA estar cerca de ellas, pero eso supondía hacerles daño y no sería justo.

Estas navidades están siendo las más tristes de toda mi vida y no puedo culpar a los demás de ello, pero la verdad es que cada día me siento más lejos del que tengo más cerca y no me gusta sentirme así.

Me siento perdida, borrosa, fuera de lugar, ridícula, muy ridícula y sola. 

¿Qué estoy haciendo mal? 

lunes, 12 de diciembre de 2011

Emigrantes otra vez

"Giro de 180 grados. En esta década, la emigración volverá a superar a la inmigración en España. Según las proyecciones del Instituto Nacional de Estadística (INE), cada año se marcharán medio millón de personas por falta de trabajo y perspectivas. En torno al 10%, españoles".

Así empezaba el reportaje central de ayer en El País Semanal. Lo devoré en diez minutos, como si la vida se me fuera en ello. Y no podía tener mejor título "Emigrantes otra vez". Hace unas semanas leí un artículo que también  hablaba del tema "Las ilusiones perdidas" de Concha Caballero. La diferencia entre uno y otro estriba en los protagonistas. Concha habla de una generación en concreto:

"No son, como dicen, una generación perdida para ellos mismos. No son los socorridos ni-nis que sirven para culpar a la juventud de su falta de empleo. Son una generación perdida para nuestro país y para nuestro futuro. Un tremendo error que pagaremos muy caro en forma de atraso, de empobrecimiento intelectual y técnico. Aunque todavía no lo sepamos".

Y no puedo evitar sentirme identificada al leer esto.

En el reportaje de esta semana las caras son bien distintas, jóvenes y no tan jóvenes, familias con hijos, parejas,... hay de todo. Y es que la crisis no entiende de edades ni de sectores, se ha cebado con todos y todas. ¿Y que hacer ante esta situación? Muchos creen que lo mejor es esperar a que pase la tormenta, "aguantar como sea". Por suerte no soy la única que no está de acuerdo con esa opinión. ¿Aguantar? No sé si esa es la opción más fácil o la más dura... supongo que dependerá de la situación personal de cada uno, de los apoyos que tenga y de sus perspectivas de futuro. A mí desde luego no me vale esa opción.

Y a pesar de todo me siento afortunada por muchas cosas. Para empezar me voy porque tengo la oportunidad de irme, me voy con unos estudios (que no sé si me servirán de algo a la hora de encontrar trabajo, pero que obviamente me han servido en muchos otros aspctos de mi vida), me voy sin ninguna carga; no tengo hijos ni nadie que dependa de mi, tampoco cometí el terrible error de hipotecarme y por suerte no tengo deudas, sé que puedo volver cuando quiera y que mi familia me estará esperando con los brazos abiertos y como dice mi madre "nunca te faltará un plato de comida".

Pues bien, parece que después de todo soy hasta privilegiada. Pero lo cierto es que no me voy sólo por trabajo; la desilusión y la decepción sociopolítica que tiñe nuestro país hace que el descontento y la apatía se palpe allá donde vayas. La palabra "crisis" está ya tan desgastada como lo estamos todos los que la sufrimos y no pasa un solo día en que no escuche la frase de: "Chica no te preocupes, eso es culpa de la crisis". A veces la gente no sabe ni de lo que habla. Dentro de poco hasta el cambio climático también será culpa de la crisis. Igual hay gente a la que le gusta retozarse en la desgracia y el descontento popular, a mí desde luego NO. Me hierve la sangre escuchar tanta negatividad y desazón, no lo soporto.

Y mientras esto no cambie, aquí hay una más que se va. Podeis tomarlo como querais, algunos dirán que es una huída, otros que es lo apropiado, otros que es arriesgarse,... que cada uno haga con su vida lo que quiera, por suerte para todos y a pesar de las crisis "nuestra vida sigue siendo nuestra".